Podría decir que hacer el máster de monitorización de ensayos clínicos era mi sueño desde que empecé la carrera de farmacia, pero lo cierto que es que descubrí este campo de casualidad.

En la facultad podíamos convalidar unas optativas realizando unas prácticas en la industria farmacéutica, por lo que en cuarto decidí buscar una empresa para hacerlas ese verano. Finalmente me decidí por MSD, así que me mudé esos tres meses de Barcelona a Madrid. Me ofrecían ir al Departamento de Investigación Clínica y, aunque yo no estaba muy seguro de lo que de hacía ahí, pensé que era una buena oportunidad para conocer otras salidas laborales en la industria farmacéutica a parte de las que ya conocía.

Durante mi estancia en MSD comprendí qué se hacía en el departamento de investigación clínica, se encargaban de la puesta en marcha de los ensayos clínicos en pacientes de MSD España. Durante esos meses pude ver el amplio abanico de posibilidades que ofrecía una empresa farmacéutica, pero descubrí que de entre todos los departamentos, me gustaría probar trabajar en ensayos clínicos al acabar la carrera.

Es por esto que, tras finalizar farmacia, me fui unos meses a Londres mientras decidía cuál sería mi siguiente paso. Allí empecé con la búsqueda de másteres y escuelas, recordé algunas que me habían recomendado los que fueron mis compañeros un par de veranos atrás en MSD cuando estaban haciendo las prácticas del máster de monitorización de ensayos clínicos. Finalmente me decidí, realizaría el máster de Monitorización de Ensayos Clínicos en EPHOS. Así que después de realizar las pruebas de acceso y la entrevista, me seleccionaron y me mudé a Madrid.

Y de nuevo volví a MSD, pero ahora como becario del Departamento de Investigación Clínica. No diré que el tiempo de prácticas trabajando hasta las 17 y las clases del máster hasta las 21 fueran coser y cantar, pero fue menos duro de lo que pensaba. Durante las prácticas, cada día aprendía cosas diferentes: había formaciones de área terapéutica, implicación en proyectos del departamento, mis compañeros CRA me llevaban a visitas en hospitales y entre todo también había momentos y cafés divertidísimos con mis compañeros de beca y el resto del equipo. Fue entonces cuando me di cuenta de que quería formar parte de esa pequeña familia y al acabar la beca mi sueño se hizo realidad. Pude entrar a formar parte del departamento de ensayos clínicos de MSD, pero ahora ya como CRA.

Por ello, y tras echar la vista atrás, pienso en aquellas noches que llegaba un poco cansado a casa tras la jornada de prácticas y clases, merecieron totalmente la pena, porque tras tres años como CRA en MSD, puedo decir que me dedico a lo que me gusta. Aporto un granito de arena a la investigación de nuevas terapias, inventando para la vida y mejorando la vida de nuestros pacientes.

Y todo esto, ha sido posible gracias a aquella decisión que tomé unos años atrás desde mi pequeña habitación de Warwick Avenue en Londres, cuándo apliqué al Máster de Monitorización de Ensayos Clínicos de EPHOS.

Daniel Álvarez de Pablo

Daniel Álvarez de Pablo fue alumno del XV Máster en Monitorización y Gestión de Ensayos Clínicos y, actualmente, trabaja como Clinical Research Associate en MSD.

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